Símbolos Patrios de Quiché

El Departamento de Quiché está ubicado en la parte noroccidental del país, limita con los departamentos Chimaltenango, Sololá, Alta Verapaz, Baja Verapaz, Totonicapán y Huehuetenango. Está dividida en 21 municipios los cuales son Chichicastenango, Chichicastenango, Ixcán, Nebaj, Joyabaj, Uspantán, Sacapulas, Chajul, Cunén, Chicamán, Zacualpa, San Pedro Jocopilas, San Juan Cotzal, Chiché, San Andrés Sajcabajá, San Antonio llotenango, Canillá, San Bartolomé Jocotenango, Chinique, Pachalum, Patzité. Se caracteriza por tener un clima frío, ya que se encuentra a los 2000 metros sobre el nivel del mar, sin embargo tiene algunas zonas de clima cálido. Algunas de sus montañas más importantes las de Joubaj, la de La Cumbre, La Bichos y la de Chuxán se encuentra lleno de montañas, cordilleras, ríos y lagunas. Se encuentra dividido a su vez por cuatro grupos étnicos como lo son: k’iche, Ixil, Poqomchi’ y Q’eqchi. Poseen relevantes ceremonias, en especial las religiosas que son presididas generalmente por los sacerdotes mayas, ya que son personas preparadas para servir como intermediarios ante los seres del más allá los cuales en este caso son: Dios, Jesucristo, los santos, el Dios Mundo, los espíritus de los antepasados, entre otros, luego de esto se le otorga un mediante un pago simbólico. Así mismo, estas ceremonias se realizan con ofrendas como inciensos, copal, pom, aguardiente, velas y otras cosas.

Laguna Lemoa

La economía del departamento se basa en cuatro tipo de producción: la producción agrícola, pecuaria, industrial y la artesana. En la agricultura desarrollan cultivos de maíz trigo, papa, habas, arvejas, café, caña de azúcar, arroz y tabaco, esta gran variedad de cultivos se encuentra en este territorio gracias al clima y su gran relieve. Así mismo, existe una gran variedad en la cría de ganado en diferentes municipios principalmente en Santa Cruz de Quiché. La producción industrial se desarrolla en este caso con la sal negra o mejor conocida como sal gema , los suelos de este departamento se encuentran bañados de riquezas por lo que también se extrae hierro, plata, mármoles, plomo entre otros. Por último, se encuentra la artesanía que toma un papel muy importante con la elaboración de tejidos y telas tradicionales de algodón y lana, así como morrales, carteras, gorros y otros.

Sus lugares turísticos abundan, debido a su bellezas arquitectónicas y paisajes naturales. Entre los lugares más visitados se encuentran, el Balneario Chocoya, Laguna Lemoa, Salinas de Sacapulas, La Zona Reina, La Biosfera Visis-Caba, y el Balneario Pachitac.

BANDERA

Bandera del Departamento de Quiché

La Bandera del Departamento de Quiché es un rectángulo dividido en tres franjas a manera vertical, dos franjas de color amarillo y una franja de color blanco, en la cual se encuentra en medio el escudo de armas del departamento.

La franja de color amarillo representa las riquezas minerales que posee el estado los cuales son las minas de hierro, plata, mármol, plomo y la sal negra. Es un recurso muy importante para el desarrollo industrial del departamento que desde hace un tiempo para acá ha crecido en sus producción.

La franja de color blanco se encuentra en señal de las etnias que habitaban desde la fundación de este departamento. Simboliza también la paz y la amabilidad que generan los pobladores en su labor diaria, en sus trabajos y en todo lo necesario para que la región prospere. Por último, en medio de la franja amarilla se encuentra el escudo de armas del estado que simboliza los principales elementos del estado como sus sitios arqueológicos.

ESCUDO

Escudo del departamento de Quiché

El escudo del departamento de Quiché fue creado en el año 1974 por Manuel Emérito Ramos Samayoa. Este escudo posee elementos fundamentales para el departamento, se encuentra diseñado por un campo único dentro de un círculo con borde negro. En la parte superior se encuentra un libro abierto con las palabras Popol Vuh Depto Quiché, el cual es considerado por los k’iche un libro sagrado tal cual como la biblia; este libro tiene un valor histórico muy importante para esta cultura, ya que en él se describe el origen de la civilización y todos los fenómenos de la naturaleza.

Debajo de libro se ubica un mapa de Quiché de color verde que hace mención a la diversidad natural que posee todo el departamento. Así mismo, en medio del mapa se encuentra el Templo de Tohil que representa la Ciudad de Q’ um ‘arkaj. Del lado derecho se encuentra la silueta de un ave Quetzal, la cual es el ave nacional y simboliza la paz segun la mitologia maya. De lado izquierdo se sitúa un rostro maya que representa a la industria de la morería y al héroe nacional Tecún Umán. Por último, el borde del círculo que es de color negro, contiene 18 jeroglíficos que representan a los 18 municipios por los cuales estaba constituido el departamento para el año 1974, (en la actualidad se constituye por 21).

HIMNO

En su mayoría los departamentos de Guatemala no poseen himnos que los representen. Sin embargo, sus pobladores han tomado la iniciativa de crear cantos para cada uno de los territorios, con los cuales se sienten muy identificados. Este es el caso de José Ernesto Monzón Reyna, quien es un cantautor muy reconocido a lo largo del territorio por escribir canciones para todos los departamentos de Guatemala.

Letra y Música: José Ernesto Monzón

I

Un rincón del paraíso, que es mi amor,
que le llaman “Entre piedras” “Sholabaj”
una tierra encantadora, sí señor,
es mi lindo y primoroso Joyabaj.

Las “Shoyitas” son reguapas, ¡Hay que ver!
adorables, delicadas, como flor,
las más bellas mujercitas de Quiché.
son las gracia y el encanto de mi amor.

Coro

¡Cómo añoro tus campiñas y frutales!
el dulzor de las naranjas de “Pachalúm”
tus hermosos y frondosos jocotales,
abundantes en el bello “Chuaquenún”.

II

¡Son sublimes los recuerdos de mi tierra!
Por más lejos que yo esté la quiero ver,
suspirando por tus campos y tu sierra,
si algún día yo me voy ¡He de volver!

Yo me siento muy feliz bajo tu sol,
orgulloso mi lindo “Shol-abaj”
de recrearme en el Arco y “El Cocol”,
adorándote, por siempre, Joyabaj.

En el mundo no hay belleza como tú,
tus praderas, tus mujeres, tu folklore,
¿Qué más quiero? ¿Qué más puedo yo pedir?
Con tus moros y tu palo volador.

Coro

¡Cómo añoro tus campiñas y frutales!
El dulzor de las naranjas de “Panchúm”
tus hermosos y frondosos jocotales,
abundantes en el bello “Chuaquenún”.